ATENCIÓN MEDITATIVA NO SÓLO EN LA QUIETUD SENTADA
SINO TAMBIÉN EN LA ACCIÓN

 

La meditación diaria de Karma Samten Ling ofrece un marco idóneo para el desarrollo de la Atención lúcida Consciente. Desde la toma de conciencia en la respiración la atención meditativa permite una observación serena, activa y compasiva de lo que emerge en cada momento.

La progresiva estabilidad en la Atención lúcida Consciente no se reduce exclusivamente a la meditación sentada, es una experiencia con una repercusión positiva en mi vida de acción y relaciones con los demás.

Esta apertura a la atención meditativa me proporciona una mayor claridad ante lo que es esencial en mi vida de lo que no lo es. Desde la perspectiva que ofrece la Atención lúcida me doy cuenta cada vez con mayor precisión de la subjetividad egoica a la que me someto en las cuestiones laborales, sociales y familiares. Cada vez hay más comprensión y aceptación por ejemplo ante el afán de tener la razón y el sentirme imprescindible en el marco laboral, de reconocimiento en el entorno familiar, de tendencia al victimismo en las relaciones sociales o de mis constantes divagaciones mentales en forma de deseos y apegos.

En ocasiones, desde la Atención lúcida Consciente surge un espacio desde el cual se vislumbra el libre fluir del pensamiento inspirado conectado con mi ser real que nada tiene que ver con la impulsividad estereotipada con la que me he condicionado.

Atravesando el encorsetado ego, la atención meditativa me permite un marco idóneo de actualización y de expansión ante lo que emerge desde el corazón espiritual. Desde la Presencia en el Aquí y Ahora brotan clarificadoras realidades de mi vida personal más allá de la mente dispersa. La toma de decisiones desde la Presencia despeja las dificultades, energetizando e impulsando el auténtico camino meditativo. Desde esta fuerza renovadora observo con mayor claridad y compasión las capas de mi somnolencia egoica, pudiendo aceptar paulatinamente que las cosas son como son tanto en la vida de acción como en la práctica meditativa.

Sentada en meditación, por ejemplo, en ocasiones experimento cómo desde la parte posterior de la cabeza y el torso se abre un espacio. Es un espacio sin fin, algo similar a la imagen de un cuerpo sentado en postura de loto con la silueta trazada únicamente en la parte anterior (del cuerpo). La parte posterior queda abierta al Espacio Consciente mientras la energía desciende desde lo alto con gran intensidad. Experimento cómo desde la Atención lúcida Consciente puedo permanecer abierta a cada respiración y a lo que se expresa en el momento mientras soy consciente de la parte anterior como manifestación de la forma. Todo ocurre al mismo tiempo, parte anterior y posterior, conectada con la energía que circula en el canal central en una convivencia fluctuante, en un ir y venir armónico, entremezclado y a la vez diferenciado. Lo vivo como parte del proceso integrativo de polaridades. Es una experiencia que aun repitiéndose en el tiempo, siempre es nueva.

Recuerdo cómo un día, desde la gracia, la energía de la vivencia anterior se incrementó y todo se volvió uno en la gozosa Vacuidad. El corazón espiritual se expresó con gran calidez y en su manifestación física energética realizó un movimiento de apertura simultáneo e imponente hacia ambos lados.  La poderosa fuerza interactuó con el plexo solar y el canal central. La magnitud de la intensidad volvió a acentuarse formando un triángulo invertido que se elevaba con total devoción a la acción espontánea de la Consciencia. Una fuerza conectora se abrió y se expandió en lo absoluto en una completa donación. Surgió desde el plexo solar la imagen de una flor que ascendió hacia el corazón espiritual y abrió sus pétalos. Una flor que es, ha sido y será. Tras este instante la flor se disolvió en la Vacuidad gozosa y emergió desde el interior del plexo solar el palpitar del instante eterno en una esponjosa textura de apariencia ovalada. En conexión con la atención plena profundizo en la gozosa vivencia y experiencia de la Vacuidad compasiva atemporal.

Estas vivencias de gracia son para mí un encuentro con mi Ser real que van más allá del hecho de acumular experiencias gratas. Conectada con la esencia, veo con claridad el significado profundo de una vida de acción y relaciones que desinteresadamente se dona a los demás como naturaleza de ser.

Las meditaciones que a diario se dan en el centro a través de la Maestra nos guían en el Camino del Despertar. Su palabra inspirada nos ofrece la Sabiduría compasiva de la nueva enseñanza espiritual. Confío en que todos los seres sintientes puedan pronto beneficiarse de esta nueva era. Mi más sincero agradecimiento a la Maestra.