COMPRENSIÓN
DEL AQUÍ Y AHORA

 
La atención plena aquí ahora es el fruto del desarrollo pleno de la conciencia en la observación de los fenómenos físicos y mentales.
¿Puede darse la atención plena de instante a instante?
Ciertamente, si aprendemos a relajarnos física y mentalmente manteniendo una disciplina meditativa.
La genuina atención a la Presencia en el Ahora es la experiencia-vivencia de una mente gozosa que descondiciona de las reacciones de la mente egoica.
En el estado de Presencia no hay confusión, ni autodecepción. Todas las dudas desaparecen en la plenitud de la Presencia.
No hay mucho más que comprender sino abrirse a lo único real en el Ahora para que la existencia sea plena. La comprensión es la vivencia plena del instante, libre de la frustración y de la turbación.
Las situaciones dolorosas son acompañadas de paz.
En la Presencia se expresa la Compasión por todos los seres que sufren desde una comprensión de las situaciones que se producen. La ayuda a los demás es acertada cuando se vive la realidad sin distorsionarla con ideas fragmentadas es decir cuando tenemos la imagen real de las cosas tal como son.
La atención-presencia en la vida diaria nos lleva a ver la verdad por nosotros mismos; cuando la mente está en calma y serena surge la comprensión del momento. La observación silenciosa nos impulsa a vivir una vida de completa comprensión aquí y ahora,  en cualquier momento y en cualquier experiencia de la vida.
¿Cómo surge la completa comprensión aquí y ahora?

Desarrollando la atención consciente en cada instante tanto a las actividades físicas como a las mentales.
La Presencia en el Ahora es comprensión plena sin que la mediaticen las ideas ni las especulaciones. Es vivir fluyendo en la lucidez  de una mente presente.
La comprensión aquí y ahora nos abre a la acción cálida de la Sabiduría de la mente profunda, de la que recibimos la comprensión sin esfuerzos del Aquí y Ahora en la apertura incondicional del corazón a la acción purificadora de su cálida energía, cuya Presencia llena de magia creativa e inspiradora los detalles más pequeños de nuestra vida. El ser humano que vive y fluye en su magia capta la belleza y la magia de la vida toda: una puesta de sol, el florecer de una planta, el mar en calma…Dándose cuenta, al fin, de que esa misma belleza que admira fuera está también en su interior, en su identidad profunda.
La expresión, a veces gozosa, que  nos muestra la naturaleza, refleja en el exterior la experiencia de la mente gozosa consciente humana que vive la Presencia de la Sabiduría en una vivencia de unidad y totalidad.
Otras veces la Sabiduría Compasiva manifiesta una fuerza potente e implacable ante la acción egoica inconsciente humana.
Por otra parte, el intelecto humano queda aturdido ante la eclosión imponente de todas las fuerzas de la naturaleza del planeta tierra, cuya comprensión trasciende al razonamiento humano. Cuando la magnitud de la expresión de la energía consciente desborda la comprensión intelectual, a la mente de superficie sólo le queda el silencio para dar paso a la comprensión de la visión consciente de la otra orilla del NO-EGO…”entreme no sabiendo toda ciencia trascendiendo.” (S. Juán de la Cruz)
Todo el caos inicial, tanto en la fuerzas inconscientes  de la naturaleza humana como en la naturaleza en general, observado desde la visión consciente de la mente, no es nada más que el preludio de la manifestación de un nuevo fractal de la Consciencia en la tierra.
Puede encuadrarse en el nuevo parto evolutivo del ser humano racional autotrascendido a la dimensión consciente.
El ser humano puede vivir la otra orilla del NO-EGO, sin necesidad de abandonar el cuerpo físico y conectar con el vasto espacio silencioso de la mente profunda, no separado del silencio del espacio que le rodea allí donde esté, viviendo que lo de dentro y lo de fuera están interconectados.
Es un espacio mental en el que uno no se siente separado de nada ni de nadie, porque incluye a todos en el Todo.
Puestos a denominar de algún modo  a esta experiencia, se le podría llamar: vivencia de religiosidad universal, la cual puede vivirse allí donde se esté y no exige un aislamiento físico específico. Todo espacio es Consciencia.
Con consciencia plena y total atención tendremos una comprensión pura de la Sabiduría profunda de la Mente. La inteligencia directa de la vida en cada Ahora.
La Sabiduría nos da la capacidad de ver las cosas tal como son:
                  -lo verdadero como verdadero
                 -lo falso como falso.
Hay dos características que nos comunica la Sabiduría:
               -gozo espontáneo, disolviendo todo el sufrimiento egoico.
              -Amor Imparcial hacia todos los seres sintientes.
Estas dos cualidades trascienden el ámbito intelectual humano actual.
El sufrimiento humano no depende directamente de las circunstancias, sino de la falta de capacidad de visión consciente de los fenómenos tal cual son.