LA MEDITACIÓN INSPIRADORA


La meditación es una vuelta a casa, al estado original de nuestra identidad profunda.
Nos lleva a conectar con la claridad luminosa de la mente profunda, de absoluta pureza y libertad.
¿Por qué el ser humano se vive en semejante oscuridad y confusión.?
Porque ha desconectado de su identidad profunda, saliendo a vivirse en un yo falso egoico de superficie.
Se ha identificado con un sí mismo falso, muy confuso, con emociones perturbadoras que distorsionan su visión de la realidad, impidiéndole ver a las personas, cosas, situaciones...tal como son.
Por ignorancia, se ha establecido en una mente egoica, muy contaminada, desconectando así de lo más genuino de su ser profundo. 

A lo largo de  la vida hemos acumulado tendencias positivas y negativas. O dicho de otra manera, nos hemos condicionado de manera positiva o negativa.
Si por estar atrapados por muchos deseos-apegos, nos  hemos condicionado en un mundo mental de remordimientos, ansiedades, con tensiones conflictivas de relación... es muy importante que nos liberemos de todo ello.
Desde la mente consciente podemos liberarnos de todos los condicionamientos de la mente egoica.
Todo lo no vivido en profundidad, por un estado mental insatisfactorio, incompleto, pasa a almacenarse en el inconsciente, y perdura en este nivel de la existencia como frustración, decepción, etc…
Cuando nos sentemos a meditar, todo lo acumulado, que es todo este flujo inconsciente, comenzará a aflorar más y más a la superficie.
Puede ser un momento muy positivo, porque se da la posibilidad de liberar todo lo que en nuestras vidas está por resolver.
Podrían presentarse imágenes, sensaciones desagradables...Sin rechazar nada, desde la visión profunda se disolvería todo el conflicto inconsciente.


Libre de la frustración de los niveles superficiales de la existencia, todo un espacio mental se hace disponible y pasa a ser consciente. De este modo podemos instalarnos de forma estable en la visión profunda de la mente consciente

La visión interior no es solamente importante para la vida espiritual, sino para todos los aspectos de la vida.
Si hay comprensión, podemos mirar con perspectiva los reveses de la vida y mantenernos en paz hasta en las situaciones más adversas.
En medio de un percance desagradable nos sentiremos libres, contemplándolo tal como es, sin más.
Para vivir con comprensión no hace falta leer muchos libros, sino vivir lo que vivimos con plena conciencia.. Ello está dentro de nuestra capacidad de desarrollo humano.
Cuando la visión interior despeja la ignorancia de la mente egoica, caen las ideas y las opiniones cerradas.
Al atravesar los muros del ego, la Verdad de la existencia se revela a Sí misma.
Su brillo nos purifica intensamente y podemos reconocernos en la pureza original de nuestra mente profunda consciente.
Se desvanece en nosotros toda la impureza de la mente de superficie (todas las capas de cebolla).
La mente dualista se disuelve, permaneciendo la experiencia unitaria de la consciencia.
Según el budismo, la visión interior consiste en ver con sabiduría, lo verdadero como verdadero, y lo falso como falso, libres de la ilusión y de la ignorancia. Se trata de vivenciar la Verdad tal como es, de experimentar la Verdad en el instante.
La Consciencia en la meditación no se limita a cuando estamos sentados en un lugar retirado, puede y debe expresarse en cualquier actividad y en cualquier momento.
Para ser capaces de establecernos en la visión interior, es necesario que en nosotros se de un estado de atención vigilante despierta en todas nuestras actividades físicas y mentales, en la aceptación y apertura a la
PRESENCIA – CONSCIENCIA, AQUÍ – AHORA.