DESARROLLO HUMANO
VIVIENDO EL PRESENTE


Con frecuencia nos encontramos con ideas que fraccionan la Verdad de la vivencia meditativa. Se suele decir : “a  mí no me va la meditación porque estoy interesado en vivir el lado práctico de la vida”.
Quien crea que meditar consiste en leer muchos tratados filosóficos y en ser  capaz de elaborar ricas abstracciones intelectuales, en realidad, no conoce nada a cerca de la meditación. Quien así se expresa, a pesar de todas las lecturas acumuladas, no ha llegado a la comprensión de la esencia meditativa.
MEDITACIÓN ES PRESENCIA EN EL AHORA.
Observar silenciosamente el presente, es decir, lo que está presentándose en el mismo instante.
Llevar a cabo esto no es fácil, e implica una gran lucidez. Por el contrario, volcarse en la acción sin conciencia de ello, es fruto de la inconsciencia automática.
La actualización de la conciencia es el lado más práctico en el desarrollo del ser humano, al menos como mínimo. La culminación de este desarrollo se alcanza cuando el ser humano deviene totalmente consciente, es decir, con la realización de todos sus potenciales en el espacio de su mente profunda consciente.
Es posible encontrar mucha información escrita en la que se describe la mente como algo abstracto, que no puede ser visto y su conocimiento como algo muy complicado.
En resumen que desde estos planteamientos, la mente no puede ser vista.
¿Podemos contemplar una realidad que no puede ser vista?
La respuesta sería un no rotundo a tenor de las aportaciones de muchas personas entendidas en el conocimiento teórico de la mente arriba mencionadas.
Buda dijo
: “...El conocimiento es la corrupción de la visión profunda.”
Como indicador en el camino, Buda apuntó a una visión profunda objetiva de la mente.
¿Cuál es el camino para llegar a vivir la visión profunda?

La meditación, que es  observación de la mente y atención lúcida a todos los fenómenos físicos y mentales, en el mismo instante en que se presentan.
La mente no es algo difícil de entender si observamos silenciosamente sus procesos. La comprensión es experiencia-vivencia de la mente condicionada e incondicionada.
La mente egoica no contiene nada pero, puede ser muy poderosa si la ignoramos.
Desde la visión profunda contemplamos la mente muy de cerca, en una panorámica de conjunto.
Y es desde una comprensión plena en el presente que la sabiduría se expresa, en la PRESENCIA-CONSCIENCIA del AQUÍ-AHORA. Es un conocimiento que no puede acumularse.
La sabiduría tiene la capacidad de ver las cosas tal como son: la ilusión la ve como ilusión y lo verdadero como verdadero. Puede eliminar la ignorancia y toda forma de sufrimiento, abriendo al Ser al Amor Imparcial hacia todos los seres sintientes.
La Sabiduría se desarrolla cuando se mantiene de forma sostenida una consciencia plena de la mente  en el presente.
De este modo, cuando se sigue observando algo que surge, puede verse con profundidad y precisión lo observado.
Si cuando surge cualquier cosa en el interior de nuestra mente (pensamientos, emociones...) somos capaces de observarlo de inmediato, lo que sucede no es distracción sino atención de una mente presente en el  ahora.
Desde el desarrollo de la visión profunda se elimina todo tipo de sufrimiento, frustración y  depresión.
El ser comprende que el sufrimiento no depende de las cosas, de las circunstancias de la vida en sí mismas, sino de la capacidad de visión consciente al vivirlas,  por muy adversas que sean.
Si desarrollamos la atención consciente en la observación de las personas y las cosas, nos sentiremos muy libres y ajenos a la necesidad de hacer comentarios y críticas. Veremos que las cosas son como son, sin más.
Si simplemente observamos las cosas, sean éstas agradables o desagradables, disfrutaremos de una respuesta espontánea y precisa en cada momento. En consecuencia, no habrá situación que no vivamos de modo positivo y creativo.
Esta es la actitud que posibilita la apertura al fluir de la vida en cada ahora, la PRESENCIA- CONSCIENCIA en el AQUÍ-AHORA