ES NECESARIO VIVIR PRESENTES
EN EL AQUÍ Y AHORA

En la actualidad, recuerdo vívidamente las ocasiones en las que el Bodhisattva Jesús Javier Juanotena expresó, poco antes de dejar el cuerpo físico, que todavía no había comenzado a impartir su enseñanza abiertamente. A través de lo que dejó entrever, tengo el convencimiento personal que no lo hizo porque, pese a su empeño, no encontró, salvo una excepción, ni siquiera en quienes estábamos en su entorno, una tierra fértil donde sembrar su simiente. “Muchos fuimos los llamados y pocos los escogidos”. Las referencias a la enseñanza de la que era portador aludían a una nueva expresión del Dharma adaptada a los nuevos tiempos, en los que finalmente iba a ser posible el evento de un Despertar colectivo de la humanidad.

Cuando el Bhodhisattva Jesús Javier Juanotena partió, abandonando el cuerpo físico, “para trabajar de otra manera por el Despertar de todos los seres”, según palabras suyas, me embargó un sentimiento de orfandad espiritual, que me acompañó hasta que tuve la evidencia de que había transmitido su enseñanza a su discípula Antxoni Olloquiegui en quien se había hecho realidad. Entonces, cobró un sentido premonitorio lo que reiteradamente nos repitió en torno al hecho de que en muchas ocasiones un Maestro se encarna y organiza los mayores montajes aunque sea sólo para que una sola persona despierte. Se había dado la transmisión directa de Maestro a discípula, en este caso, quedando circunscrita, una vez más, a una única persona, que es como tradicionalmente se ha venido dando hasta el momento.

En el presente, la enseñanza del Bhodhisattva Jesús Javier Juanotena está siendo expresada públicamente por la ahora Maestra Antxoni Olloquiegui, que la ha realizado plenamente, en el Centro de Meditación Budista Karma Samten Ling en la ciudad de Pamplona. En dicha enseñanza, que ha hecho que el desamparo espiritual que viví durante un periodo forme parte de un pasado lejano, encuentro, junto con otros compañeros en el camino, una guía perfecta y un aporte energético transmitidos por la Maestra, que me permiten que transitando por el sendero de la meditación a través de la toma de conciencia de todo cuanto acontece en el cuerpo pueda situarme en la Atención lúcida Consciente desde donde consintiendo que todos los fenómenos se expresen, vaya con la inspiración respirando la Paz y el Silencio Conscientes y con la espiración soltando todos los contenidos egoicos al Espacio abierto de la Mente Consciente, pudiendo ver así todos los fenómenos de la existencia tal cual son y de esta manera sintonice con la Consciencia-Vacuidad admitiendo que su acción purificadora, por medio de la unificación de los opuestos, vaya disolviendo las capas egoicas pendientes de liquidar en mí y vaya, paulatinamente, actualizando los potenciales y virtudes que residen en mi auténtica naturaleza de Ser.

Los tres cursos retiros anuales impartidos por la Maestra en el Centro de Meditación suponen un gran impulso en la práctica, en especial para poder llevar, en todo momento, la enseñanza recibida a la vida cotidiana. En ellos nos muestra la ruta purificadora de los cinco cuerpos del Despertar del ser humano, nos encauza el trabajo a realizar con las energías y nos orienta en el recorrido consciente por el interior del cuerpo para que la Consciencia pueda llevar a cabo la transformación de la inconsciencia cifrada celularmente. Casi siempre que oigo estas enseñanzas mi ego trata de infundir en mí el desánimo haciéndome creer que estoy en un punto determinado del trayecto, mostrándome el resto del recorrido como un larguísimo y dificultoso peregrinaje. En estas ocasiones, intento no engancharme al falso discurso egoico y trato de soltarlo al Espacio abierto de la Mente Consciente, poniendo mi confianza en la acción de la Consciencia, que es quien en definitiva lleva a cabo toda la actividad purificadora, dándome cuenta que a mí solo me resta el mantenerme en la toma de conciencia en todas las manifestaciones que se dan en el cuerpo y permanecer silenciosamente en apertura a Ella.

Todos los retiros los vivo como distintos y yo también me percibo diferente en cada uno de ellos. En unos predomina la calma mental y el gozo interno y en otros la agitación egoica y las resistencias, pero cualquiera de las situaciones que se den son una inmensa oportunidad para ahondar en el trabajo espiritual. La profundidad de la enseñanza de la Maestra, la inmensa energía que nos aporta y la constante lluvia de bendiciones que canaliza facilitan incuestionablemente la tarea.

Por otra parte, la Consciencia aprovecha el más mínimo resquicio de apertura que le permita para llevar a cabo su labor y en todas las ocasiones hay un avance respecto a la situación anterior, pese a que en determinados momentos mi ego se empecine en no querer reconocerlo y pretenda hacerme creer que toda la situación se ha mantenido con pequeños altibajos, más o menos, de forma estática. Es importante, por ello, que en toda situación por la que atraviese logre mantener la ecuanimidad que solo es posible se dé a través de la permanencia en la Atención lúcida Consciente y no mediante valoraciones y conjeturas egoicas, que, en mi caso, tienden por lo general a la infravaloración, salvo alguna excepción en la que debido a la acción de la Maestra y su aporte energético he llegado a creer erróneamente que se había dado en mí la integración de algún aspecto concreto de mi inconsciente individual. El ego es incapaz de aportar una valoración objetiva de la trayectoria espiritual personal y mucho menos comprender la acción de la Consciencia, cuyos caminos son para él inescrutables.

Los retiros se convierten en un acicate muy importante para que prosiga en la práctica en mi búsqueda interior en pos de vivirme cada vez más conectado con mi auténtica naturaleza de Ser, tanto en las meditaciones sentadas como a la hora de desenvolverme en la vida cotidiana en las acciones y relaciones con los demás. Es decir, son un estímulo para volcarme en la práctica de modo que la semilla de la enseñanza no caiga en terreno baldío, aunque luego con el paso del tiempo las inercias egoicas recuperen parte del territorio perdido.

Para alcanzar el Despertar no es suficiente con estar cerca de un Buda, escuchar las enseñanzas y recibir copiosas bendiciones, sino que es preciso encarar desde la meditación todo el inconsciente personal, de lo contrario, toda “la asignatura pendiente” queda postergada para un futuro con el agravante kármico negativo de haber desaprovechado la oportunidad ofrecida generosamente por la Consciencia.
Para ello es preciso disponer de mucha energía que la proporciona el hecho de contar con muchos méritos, es decir un buen karma, siendo el servicio desinteresado a los demás el medio más eficaz para obtenerlo.

Aprovecho estas líneas para dar infinitas gracias a la Maestra Antxoni Olloquiegui por su enseñanza, por el conjunto de sus aportaciones a todos los niveles y por su total, abnegada e incondicional entrega por la iluminación consciente de todos los seres.

Cuando quienes escribimos en esta página web abierta al mundo relatamos con énfasis la labor de la Maestra del Centro Karma Samten Ling y nuestras vivencias personales se debe a que solo podemos hablar
con legitimidad de lo que es experiencia y vida en nosotros, y nos alienta el compartirlo porque tenemos la conciencia de que ello puede animar y ayudar a otras personas. Es indudable que la Consciencia dota a la humanidad de seres iluminados entregados a la causa del Despertar Consciente de todos, a los que expreso también mi más profundo agradecimiento. Tengo el convencimiento de que todos ellos forman parte del mismo plan de la Consciencia y cada uno tiene su cometido específico dentro del programa.

Ahora que nos hallamos en los albores de la era del Buda Maitreya, se está expresando, parejamente a toda la inconsciencia colectiva, una potente e inmensa energía consciente, que en su progresión hará posible se haga realidad el Despertar colectivo de la humanidad, rompiéndose así la cadena de transmisión de cada Maestro a uno de sus discípulos. A todos nosotros nos queda aprovechar la oportunidad del aporte energético global estando cada vez más presentes y actualizados en el Aquí y Ahora, para que, al igual que se dice en la parábola del señor y las doncellas, la presencia y acción de la Consciencia nos pille despiertos y no sumidos en el sueño, en el profundo sueño de la inconsciencia. El resto lo hará la Consciencia.

¡Om Mani Padme Hung!