LA
TELEVISIÓN… A QUIÉN SIRVE ?
Hace aproximadamente dos o tres
semanas, cuando en Karma Samten Ling recibimos la visita de un equipo de
ETB1 (Euskal Telebista) a fin de realizar una entrevista (a la persona
asignada por el Centro como interlocutor) y una filmación de la práctica
diaria que se realiza en el mismo (las dos sesiones de meditación y la
Puja de Chenrezy).
Fui testigo presencial de una parte del encuentro, del interés que la
periodista en cuestión ponía en sus preguntas sin titubeo alguno, sin
pausa, dejando a las claras una constante inquietud por conocer los
aspectos básicos y fundamentales del Budismo.
Se habló de la Meditación como eje central de la práctica espiritual, se
habló de la reencarnación, del origen del sufrimiento, de la ignorancia,
de la no existencia del “pecado”, etc. Se hablaron de muchos temas durante
el tiempo que duró la entrevista.
Pero como todos ya sabemos (por los años de sufridos teleespectadores) la
visión que nos da, que proyecta la TV en sus programas, es una síntesis de
coctelera, es un variopinto multicolor tutti-fruti donde todo se bate,
donde todo se mezcla, donde todo se convierte (casi siempre) en mero
espectáculo visual de entretenimiento, (hasta las noticias más crueles y
desgarradoras), ésta es a mi modo de ver la manera de contar y exponer que
esa “gran bestia” de la comunicación ofrece en todas partes.
El motivo del reportaje era el de presentar o dar a conocer las
religiones minoritarias en Euskalherria, y cómo se desarrolla el día a día
o las vivencias de sus practicantes. En el documental que se emitió el
pasado martes día tres de junio a partir de las once de la noche, se
recoge el testimonio de un representante de la Iglesia Evangélica, otro
del Judaísmo en la sinagoga de Bayona (sur de Francia), de tres chicas
practicantes del Islamismo y por último la presencia del Budismo.
Llegados a este punto lo primero que me gustaría hacer, es dar las gracias
al equipo de ETB1 (Euskal Telebista) por el profundo interés y respeto con
que siguieron la filmación tanto de la entrevista como de la práctica de
la Meditación y la Puya de Chenrezy (práctica meditativa cantada, con la
recitación del mantra OM MANI PADME HUNG, al Buda de la Compasión).
Es de felicitar y alabar la iniciativa tomada por parte de este medio
público de comunicación. Al abrir una brecha informativa a la opinión
pública, para dar a conocer la existencia y presencia real de otras
sensibilidades espirituales, que no se pueden ni deben ignorar por el
hecho de ser hoy en día “minoritarias”. Sería bueno y deseable que por
parte de esta cadena u otras, se vaya ampliando la inicial información
cubierta en el mencionado espacio televisivo a fin de no quedarnos en un
mero folclore exótico o en el peor de los casos en un relleno de espacio
en tiempo muerto.
En el escenario donde estamos situados, el de una sociedad colapsada,
estresada y carente de rumbo, a la caza-captura de toda clase de objetos
innecesarios de consumo. Donde todo se compra y vende, donde el brillo
hipnótico del dinero, de la apariencia, del poder, han escondido y
encerrado de muy sutiles formas, cualquier tipo de ética o valores
espirituales.
Hoy más que nunca, en estos tiempos de “Globalización”, la Espiritualidad
debe ser retomada y con ella la práctica de la Meditación, porque en ella,
en su Esencia Mística, confluimos Todas las sensibilidades Espirituales.

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