Maestr@s y maestro@s

 

  Para quien vive una genuina y profunda aspiración espiritual, la mejor relación que puede llegar a tener en su vida es, la de ser discípulo de un Maestro realizado. Un guía que por medio de la comprensión, fruto de su experiencia en el Camino del Despertar, pueda acompañarle a través del viaje hacia la realización de las cotas más altas del desarrollo humano.

  ¿Pero cómo podemos tener la certeza de que la persona que se autodenomina como Maestro, por quien incluso podamos llegar a sentir una fuerte atracción, encarna ese correspondiente nivel de realización?

  En mi caminar por ese sendero de búsqueda de la trascendencia, he leído y me he topado con Maestros que me han inspirado un profundo respeto. Aunque también me he encontrado con líderes de comunidades espirituales  que su discurso estaba impregnado de ego. Un yo pequeño, que como es frecuente con los egos, necesitaba demostrar que era importante y en consecuencia ser admirado. Podíamos decir, en términos de Antonio Blay, encarnando un personaje de "maestro", que necesita demostrar su talla a través de relatar experiencias místicas, algo bastante inusual en los Gurús realizados, pues consideran que este tipo de información puede llegar a ser un obstáculo en la práctica de sus discípulos.

  Se cuenta de Suzuki Roshi, primer Maestro que llevó la práctica del Zen a USA, encontrándose cuatro meses antes del final de su vida, un discípulo le preguntó, por qué no hablaba del Satori (Nirvana), su mujer que andaba por allí con sorna le dijo: "Porque nunca lo ha vivido". Cuando la risa amainó S. R. Expresó: "No es que el Satori no sea importante, sino que es la parte del Zen que no necesita ser destacada."

  A veces en el discurso  del lider espiritual la sombra del ego colectivo también aparece, por medio de tener que demostrar que el enfoque propio es mejor que los demás, simplemente otra forma de rivalidad egoica.

  Se cuenta que una vez unos discípulos preguntaron a su Gurú.

  "Maestro los discípulos del otro Maestro dicen que el suyo puede andar sobre las aguas. ¿Usted que puede llegar a hacer?

  A lo que el Maestro sentenció:

  "Cuando tengo hambre como y cuando estoy cansado descanso."

  Una señal que nos puede indicar si el Maestro es genuino es la siguiente: ¿Dónde está el centro de gravedad en la relación con el discípulo?

 Cuando está en el Maestro, se dice que es materialismo espiritual, esto es la utilización de lo espiritual como una mercancía para satisfacer las múltiples necesidades tanto materiales como inmateriales de un maestro que no ha trascendido su ego. Su discurso de lo Superior estará condimentado con referencias al ego, al yo pequeño, reflejo del nivel en que se vive.

  Mientras que en la relación con uno genuino estará en el discípulo. El Maestro desprovisto de ego, de manera altruista, facilita que éste llegue al descubrimiento y actualización de su realidad profunda.

  Quienes asistimos de manera comprometida a la intensa práctica de Karma Samten Ling lo hacemos porque encontramos en este espacio, sustento para el desarrollo de este anhelo profundo que significa el dar sentido a nuestra existencia.

  Quien ejerce la dirección del centro, fruto de su elevado nivel de realización, es un faro que ilumina nuestro caminar y nuestros corazones. Proporcionándonos inspiración y sabiduría para la práctica y para enfrentarnos a las dificultades de la vida.

  Su expresión vital, lejos de vivirse mediatizada por la pequeñez egoica, rezuma la gran libertad de quien no necesita ser nadie especial. Tiene la frescura de quien está libre de todo condicionamiento, por eso su comportamiento es algo impredecible pues no está sujeto a las ataduras de unos patrones repetitivos, ni a los caprichos de un personaje. Simplemente nace de manera espontánea y natural a través de las circunstancias del presente.

  Cuando se refiere a otras tradiciones religiosas, su discurso no necesita compararse con la necesidad de mostrarse superior en la comprensión o la práctica, rasgo típico de la dinámica del ego colectivo, sino que de manera incluyente tiende a reconocer y a compartir con nosotros frases de místicos de esas tradiciones que son auténtica expresión de la sabiduría de quien ha alcanzado el despertar de su Naturaleza Profunda.

  La totalidad de su ser es expresión de lo que significa vivir en la realidad del presente. En su Presencia se da la alquimia de la transformación de lo simple y cotidiano en extraordinario, pues toda su actividad está impregnada de su Auténtica Naturaleza.

  Encuadrada en una gran humildad y sencillez su vida serena se expresa con gran plenitud, llena de energía, a la manera de un espejo que con gran compasión e increíbles dosis de paciencia, nos recuerda una y otra vez, que todas las formidables cualidades que percibimos en ella están dentro de nosotros.

  Su compromiso con el Despertar del género humano es total, su vida desprovista de un ego que le guíe es una incansable herramienta al servicio de la Consciencia. A diario imparte una enseñanza vinculada a una práctica que por su carácter genuino, mitiga la hambruna espiritual que padecemos en Occidente. Buena prueba de ello es la masiva asistencia que se da a diario, personas de diferentes credos o de ninguno que con total libertad encontramos en Karma Samten Ling un camino que nos dirige al conocimiento y la actualización de nuestra Realidad Profunda.

  Mi inmensa gratitud a quien de manera merecida encarna sin ningún afán de protagonismo el rol de Maestr@.