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SALTANDO
Una vida de fracasos y sufrimientos me ha
llevado a la meditación. Las circunstancias de la vida han creado dentro
de mí, una necesidad física vital. Han arraigado una decisión total de
abandonar el sufrimiento para siempre, con una firmeza mental de tener
claro lo que deseo.
Habiendo vivido una experiencia de libertad, veo que es necesario cortar
la raíz inconsciente.
Acepto la vida tal como es, cada instante. Esta aceptación me lleva a la
Presencia. La Presencia transforma la conexión inconsciente. Esta es la
única y auténtica solución. Abandono los recuerdos del pasado y las
fantasías futuras.
Este aceptar la vida instantánea en la Presencia, va eliminando la raíz
del ego. Vivir aceptando cada instante la Presencia, lleva directamente a
la liberación.
El servicio desinteresado hace que el ego disminuya. No eludir los
problemas. Llevar bien las críticas. Sin mantener una imagen. Dejar de
anhelar un reconocimiento.
Confiar que en los momentos críticos, una gran intensidad de Presencia
Energía, lo solucione todo.
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