Confusión – Liberación

  
Era como si en lo oscuro de la confusión
el corazón viviera una intensa disolución
del reprobable insistente dolor revivido,
sin forma de luz conducente a su liberación.
Se materializó una plena confianza,
que hasta entonces no se atrevió a existir
en la desolada noche de su espíritu.


Una puerta interior entreabierta
permitió que se infiltrara
la luz dorada resplandeciente de la Sabiduría.
Su ser se tornó receptivo
a la cálida llama viva,
a sus pinceladas transmutadoras
que abren al espíritu a la fuerza
dinámica que destruye la ignorancia.

 
El hasta entonces angustiado,
precario campo de trabajo cambió.
El ser tomó la confusión como
una oportunidad de transformación,
mirándola desde una forma totalmente positiva.
Sin tomar actitudes de luchas antagónicas,
dejó de enemistarse con el caos de su vida,
manteniéndose en apertura a lo que se diera.
Por banal que fuera cualquier acontecimiento,
de manera amplia, distendida la vivía,
desde una visión global, panorámica de conjunto.

  
Aprendió a asumir los fenómenos tal como son,
sin más, sin intentar moldearlos
a su gusto y antojo, ejercitó el soltar.
Cuando la intensa confusión aparecía,
dejaba actuar a la energía de la Sabiduría,
que en su llama, el ego disuelve-consume.


Por la implacable acción de la Sabiduría
el ser logró cruzar los mares turbulentos.
Llegó al fondo del océano en calma
de su mente profunda consciente,
descubriendo lo genuino del estado natural,
lleno de frescor y pureza original.