El Espejo de la Mente

 

Mirando el espejo de la diáfana Profunda Mente,
donde todo está reflejado como en un espejo transparente,
que reflecta lo consciente e inconsciente vívidamente,
también el calor místico se expresa y dona espontáneamente,
a quienes, por su pureza, se reconocen espiritualmente.

 

En la realidad del ser auténtico,
queda relegada la vejación e ignominia de una vida rastrera,
que la ignorancia en el soplo del error trajera,
a la lobreguez de un trasfondo de la vida que da tumbos
y sufre la pesada broma de una mente engañosa,
con las estrategias falsas inventadas para vivirse dichosa.

 

Trascendida la idea
de que el pequeño ego era todo lo que contara,
la espiritualidad dinámica
vivida en un cuerpo
animado por una mente lúcida,
mira hacia adelante en la inmensidad del espacio.
Conecta con nuevas vibraciones sutiles
que ritman en el amor del corazón espiritual,
en el que un abrazo compasivo
lleva a respirar y vivir
la magia de una vida consciente.

 

En la apertura a las esferas superiores de la Mente,
en el ser, desaparecieron las pequeñas alas
de mariposa nocturna del ego.
Sus vuelos de corta duración
dieron paso a un espíritu que no perecía,
sino que permanecía dentro y detrás
de la pequeña forma humana,
donde la mente iluminada mora.

 

En la visión de la mente como espejo transparente,
vio el ser, que la Consciencia
permea y atraviesa todo,
también está en los insectos,
en la vida del chimpancé
al igual que en la del hombre.
La Consciencia es la misma en todos,
dándonos la energía para nacer, crecer
y al final, el mismo salario de la muerte,
a todos por igual.

 

Hay una gran diferencia,
el ser humano es el soberano
por los potenciales depositados en él
desde la Consciencia,
que se traducen en la capacidad
para reconocerse DESPIERTO,
en una mente gozosa y armoniosa
en el UNO en TODO.