DEDICADO A DORJE CHANG

 
VIII

 

¡Oh llama de Sabiduría,
Buda Dorje Chang!
Bien pudo el ser clamar
que se plasmase,
el que cada ser sintiente
en Ti se reconociese,
pues en solamente un instante
que al ser miraste,
tu infinita mirada en él dejaste
en la llama de Amor que le llagaste.

 

En el Imparcial Amor
hacia todos los seres
hiciste que en los corazones abiertos
ardiese la llama del Bodhisattva
para que expresase
la entrega incondicional, total,
a fin de que cada ser despertase.