Resplandor de la Sabiduría

 

El falso yo protegido por la ignorancia
en un aparente castillo, como de concha de coral,
escruta desde una franja de visión estrecha,
sus vigilias y sueños, atados por los mismos lazos
de odios-amores frustrantes en impensables abrazos.

 

En la Otra Orilla del no ego, el Nirvana,
los sueños desaparecen en la Real Presencia .
La Otra Orilla puede ser esta orilla en el Aquí-Ahora,
en el abrazo de Nirvana a Samsara, en la Nueva Aurora.

 

En el corazón de la noche de la inconsciencia,
el faro de la Sabiduría,
al ego, con todos sus ilusos fantasmas, de muerte hería.
Su dardo de luz dio diana,
para dar paso a Nirvana.

 

Despejado de los necios velos
del pequeño ego terrenal,
el espíritu puede reconocerse verdaderamente
en la Luz Vacua de horizontes ilimitados,
siendo iluminado, permeado,
por los dorados resplandores
de la Luz-Verdad de la Sabiduría,
que en el reposo y la danza construye armonía.

 

Desde el estallido de la fuerza
de su singular energía,
saca al ser del profundo sopor somnoliento,
dejando el ojo secreto,
en sus entrañas ya dibujado, DESPIERTO.