Unidad del Samsara y Nirvana

 

En el profundo deleite de la vacuidad,
por medio de los azares de múltiples energías,
la Verdad se expresa en afluencia de fantasías,
con movimientos que revelan el flujo inexpresable
de pesares y gozos que danzan en feliz llaneza.

En un despliegue, entremezclados el dolor y la delicia,
se produce el prodigio que, incluso el dolor,
se torna en exquisito perfume del puro amor.
El ser danzante en la alegre libertad como pluma al viento,
discierne en la Consciencia Transcendental,
el plan de la multitudinaria expresión del Sublime-Uno.

Todo aparece a la vez ante su unitaria mirada,
sin escapar nada a su vasta visión intuitiva,
no cae en la confusión de la opacidad ignorante
ante cualquier forma ilusoria de lo aparente.
Fluye en la vida de la pura conciencia,
y constata que placer-dolor son lo mismo
en los movimientos creativos de la Consciencia Suprema.

La confusión, con el poder oscurecedor en la mente,
de forma dominante, es solamente aparente.
Es movimiento que produce el sentimiento
que lo confuso y extraño tocan la dulzura soberana
en la unidad de los extremos.
Todo es captado por el sentido espiritual de su corazón,
que vive los escenarios cambiantes,
como medios naturales del Espacio-Vacío-Felicidad,
y constata que desde el Todo en lo Uno
todas las formas tienen el mismo valor de existencia.