Shamata-Vipassana

 

Buda afirmó la existencia del sufrimiento
y la posibilidad  de su cese, no como portento,
sino en un estado natural consciente, atento,
en el que deja el ignorante deseo-apego  descubierto.
Su enseñanza-vipassana lleva, momento a momento,
a vivir el condicionado mental liberado, plenamente contento,

Buda no rechazó en la meditación la calma,
la tomó como base para desarrollar Vipassana:
Visión profunda para vivir cada instante
la práctica del estado despierto de la mente.
Quien en atención consciente a todo asoma
la ecuánime vía del punto medio toma.

 

Tomar la calma mental en el justo sentido
hará que no quedes en su disfrute dormido,
ni en los temores e incertidumbres detenido.
Si confieres a la mente satisfecha un alto
te abrirás, paso a paso, y darás el salto
de la atención-vigilante hacia el estado despierto.

 

La dependencia conceptual enturbia la comprensión
de vivir las cosas como son en su esencia,
en la clara vacuidad liberadora de la ilusión,
para lo que no hace  falta acumular ciencia,
ni alejarnos en las conjeturas e interpretación
del poder espontáneo Aquí-Ahora, de la Presencia.

 

La profunda visión Vipassana es lo bello
en lo simple, si te das cuenta de ello,
implica desapego, libertad en la hermosura
de la simplicidad, en vivir la total apertura
a lo incondicionado de la visión pura,
fulminando la espesura de la mente oscura.