Mente despierta-ego

 

En el innato surgir del flujo de la atención nace el espíritu,
libre de mente egoica, sin deseos.
La total pacificación se da sola,
como las olas en el mar.

La mirada espiritual purificadora no está atada a la forma.
Libre de los extremos de los sentidos y oscuridades samsaricas,
danza en la infatigable aventura del deleitable corazón.
La inconsciencia desaparece en el vasto consciente,
desde la gigantesca inmersión en la vida del espíritu,
exenta de esfuerzos, descansa en su esencia atemporal,
en la claridad de la mente radiante, totalmente suelta y libre.

Sus ojos son puertas de percepción consciente,
cerradas antes por el tapiz de los sueños.
Los iluminados ojos interiores lo atraviesan todo,
Envueltos en la magia de la visión creativa,
que hace la vida atractiva,
al transmutar el aire enrarecido
de las densas mentes terrenales.

 

Comentarios

 

El insaciable ego en su falsa grandeza
camina por los rumbos del dolor sin parar.
Cargado con los apegos, muestra su torpeza
al cuestionarse porqué no es capaz de colmar
el ilusorio deseo de ser el rey de la nobleza.

El ser consciente con su poderosa naturaleza
luminosa, reconoce su capacidad de amar
imparcialmente el inconsciente con su impureza.
Desciende como ser de luz para transmutar
la bajeza, con toda llaneza, en original belleza.

Con melodías infantiles llenas de simpleza
cantan los niños con la cuerda de saltar
las claves del inconsciente para poder despertar.
Descubres en sus vibrantes voces de atractiva pureza,
la sutileza, que las llaves están en el fondo del mar.