Mente No Dual

El ser de mente no dual experimenta también
el incesante surgir de las apariencias de ir y venir
de los fenómenos-pensamiento: como el irrumpir de un tiempo pasado
que a la manera de sueño vuela en la memoria,
pretendiendo evocar una realidad inexistente en el ahora.
Mas el ser despierto no es
el ser mortal de conciencia ordinaria
que acepta vivirse dominado por la ignorancia inconsciente.
Su visión disuelve la aparente confusión,
permaneciendo en la meditación purificadora
del surgir espontáneo del gozo como experiencia de vida,
con un sentimiento de hermandad que reconoce
la naturaleza espiritual de todas las criaturas sintientes.

El estado despierto es
el estado de claridad mental autentica
en todas las situaciones de la vida.
La misma confianza espiritual
es una confianza alegre,
sin sentimientos de culpa o reproches
porque cuanto ejecuta, lo hace con plena conciencia,
de tal manera que
la experiencia unitaria no se rompa,
al no separarse del servicio de la atención vigilante consciente,
como alimento espiritual
que conecta con el poder atemporal del Espíritu
en la temporalidad terrestre,
desde el cual el tiempo
puede no vivirse como un yugo
impuesto por las quimeras apariencias,
al ser transcendidas a la Atemporalidad de la vacuidad-gozosa.