El atemporal Aquí-Ahora

 

Un movimiento de paz inesperada
inundaba la mente frustrada que vagaba en la soledad,
sumida en la aspiración de ideas y sueños de una existencia más plena.
Era la búsqueda del infinito, creyéndolo lejano en lo alto, casi inaccesible,
muy misterioso para que pudiera captarlo el ojo mortal.
Surgió la imprevista vivencia
de un espacio inmaterial silencioso y muy compasivo.
Se revelaba de manera natural el hasta entonces infinito desconocido,
impregnando cada espacio finito: un presente que sigue presente ahora,
sin formulaciones en fantasías, vivido en la simplicidad de una presencia plena ,
sin ninguna esperanza ni temor, descubriendo el sentido
del mudo silencio enamorado de lo inexpresable en la quietud de un imperturbable gozo.

Oh tu nirvana, delicia en la delicia del prodigio y
belleza acompañando a las tramas de dolor del samsara,
manifiestas que el mismo dolor es amor, inseparable y parte de un único plan,
vivo contrapunto de los opuestos en la unidad.

Cada instante es el autentico Presente Ahora y el espacio finito permeado del Infinito Presente.