La Vida =Cambio

 

En el vaivén alternante de los fenómenos
el yo egoico giraba en una extraña base anómala
donde la pertinaz negación
a la verdad del cambio-alternancia
en lo fenomenológico,
se expresaba en diversas formas de gestos
de los que engendraba rechazos y apegos.

En el interior de su ser,
sumergido en la más profunda confusión y oscuridad,
se daba un movimiento que presionaba con urgencia.

En la pura observación de la mente
que ve los cambios energéticos,
físicos y mentales,
sin saber cómo,
se dio el estallido del despertar
con una magnífica visión de la vacuidad de las cosas ,
muy rica en matices.
Sí, en efecto, cada cosa depende de otra cosa
y a su vez ésta abre a otra forma nueva alternante.

Con júbilo descubría que: dolor-placer, tristeza-alegría,.
aparecían y desaparecían de modo alternante,
percibiendo cada cambio
como la misma vida
manifestándose en la tierra.
 

En la espontánea atención
de la vacua visión de cada cosa,
su corazón se identificaba con la luz consciente,
colmadora de plenitud y de beatitud,
donde toda oscuridad desaparece.

Su mundo diario era tocado
por la belleza de la vibrante vida
que transfigura cada forma-figura
impermanente.

El paso del dolor al gozo lo vivía
como sintonía del auténtico espíritu unitario
en la Aurora de la Presencia Atemporal,
el abrazo de Nirvana a lo temporal.

Cayeron los símbolos de las ciegas musas
moviéndose en las ilusorias tinieblas
del dormitar humano,
desvelando las sombras
de los sueños soñados.
 

Regalaba sonrisas desde una mente
que se permitía descansar
en la quietud luminosa
que impregna todas las cosas
de su paso terrenal.