Samsara = conflicto

 

Al comprender que samsara es una situación de conflicto,
que atrapa con su encantamiento mágico
en un enigma de sombras que luchan contra otras sombras,
expuestas a cambios dolorosos por la contaminación
del polvo de una densa atmósfera,
que somete a sufrir en el espectáculo efímero
del remolino del deseo apego,
el ser real se libera del engaño,
sin dejar de separarse del temporal cuerpo humano.
Habita en él como huésped finito
perneado por el Ser infinito,
desarrollando la espiritualidad
que potencia al ser humano consciente.
Desde la vacuidad compasiva
puede demoler todos los limites
creados por la prisión de la ignorancia
y quita el yugo de la ceguera espiritual
en el encender la llama sin limites de la sabiduría,
que realiza en la vida terrena la mente despierta
a los sucesos absurdos de significación engañosa.

El muerto y frío giro de la rueda inconsciente
se invierte por la acción de la cálida y acogedora energía consciente,
en cuyo corazón espiritual,
de ricos y creativos latidos de intensa delicia,
el ser mora en una vivencia sin asomo de dualidad,
libre del yo-egoico diminuto.

La mente puede pasearse en la luz vacua gozosa
con una conciencia interna de limpiar la impureza del samsara
siendo conocedora, al mismo tiempo, de lo burdo y de los más sutil,
desde la vacuidad compasiva en la que reside como morada natural de su ser.