Escalas melódicas

 

Al ser semi-despierto
se le hacía impalpable
la Presencia-Nirvana
en el ámbito de Samsara.

Su ser exterior
vivía y sostenía lo dual
que samsara expresaba al interpretar
los sonidos-ecos del espacio, or, or, or...
con dualísticas escalas de terror
en confusos pentagramas
de sólo notas negras
en clave de dolor.

Eran ritmos disarmónicos de los fenómenos
en una melodía repetitiva
de separación ilusoria
de la inexistente sólida barrera de la tierra.

La sigilosa batuta inmaterial de Nirvana
despertó al ser de su caos mental ficticio
y armonizaba los ecos, or, or, or...
en el imparcial amor
de la diáfana luminosidad mística atemporal.

Hizo caer y desaparecer los temores
de la irreal representación samsárica,
sintonizándolos
con el regocijo melódico
del Aquí-Ahora.

Dio a su vida terrenal
la dimensión de realizar
una existencia auto-consciente
de la verdadera Realidad
en un espíritu en constante aspiración
a vivir espacios
cada vez más conscientes
de la vacuidad gozosa de la MENTE.