RAMO DE IRIS EN FEBRERO

  

Es una expansión de lilas-violetas,
alas o plumas vivas o dedos bailarines
 hacia el aire, bocas moradas
abiertas con una gota derretida,
 desprendida de la llama,
bailais tersas vuestro peso, detenidas,
en bello movimiento de silencio.

El barro oscuro, la tierra, el agua
os acunaron en pequeño bulbo oscuro,
allí, en el túnel donde la vida
avanza entre la materia inerte
 y el milagro de la expansión crece.
Ahí, silenciosamente, gestasteis
 vuestro brillo que ahora se extiende
 ante mis ojos maravillados
en vuestra hermosura.
 Forma de otra hermosura
que habita en lo sagrado,
 en lo sencillo del milagro
de estar, de vibrar, de palpitar,
de respirar en la magia que rodea todo
 y que se ofrece, constantemente,
 a todos nosotros, si miramos,
si oímos desde el silencio.