COMO METAL TRANSFIGURADO

 
Se hunde y diluye
como metal transfigurado en nube
suave, sin aristas, sin fronteras,
bordeando la materia ingrávida,
 sin corporeidad, sólo esencia de ser,
vibrando en la materia inmaterial,
pero viva y sentida.

Vienes a mí
 a través de la otra vida,
 la de todos los días,
la de las penas y sueños,
la de los engaños, la de los espejos,
 entre la confusión y la inconsciencia
 vienes,  vida auténtica,
con tus pasos suaves,
con tu luz más alta,
 con tu alegre y dulce caricia.
 Abriendo los ocultos perfumes,
 en las pequeñas cosas;
en el latido de la respiración,
 en el ondulante flujo del océano de la sangre,
 en la inmensa actividad silenciosa
 del cuerpo convertido en cielo,
en inmenso cosmos
bajo la piel, manto de cálidas
perlas de piel palpitante.