SOLTANDO ANCLAS

 

Aunque la mar, a veces, sea oscura,
aunque la llave herrumbrosa
no parece abrir la cancela,
aunque la línea perfecta de la nube
se disipe en el cielo, para siempre.

 

Tu presencia, maestro,
crea un horizonte inusitado,
fresco, nuevo, con un sol puro
mediodía más radiante en el cenit
que desvanece, como sombras,
la ignorancia y el apego.

 

Aunque lo que creí sólido
vi como se diluía en el agua,
lo que creí mío, conquistado
se ha ido alejando de mí
como un paisaje que dejamos en la orilla.

 

Así, voy soltando, anclas, amarras…
Navegando en el mar calmo
de las aguas profundas
con tu amorosa e intensa luz
por guía, haciéndome más libre,
como ala poderosa
Flotando en el viento favorable de la tarde.