LLAMO MÍO

 

 I

Nutridos con su luz amorosa,
podemos creer que generaremos, solos
la dicha que fluye de su regazo

 

II

Llamo “mío, digo “yo”
al que habla, ríe, sueña…
Llamo”yo”, “mío” al que
a veces, mora en la luz,
Goza la dicha de la presencia,
como un logro anhelado.
Como “mío”, como “mi”…
Diluido en la nada plena
su materia densa,
Como “mío”, como”mi”…soñando
que ando, avanzo, logro…
Con una fuerza que no es
mía exclusivamente, apropiándome
de lo que me regalan,
tan generosamente.

Río del tiempo, que los seres grandes,
fueron colmando,
inmenso tesoro que llamamos Dharma.
Aquí, hoy, fluye, como una ofrenda
a la vida, de la presencia amorosa
del maestro, que dejó su traje egoico
olvidado en los riscos
del camino espiritual
para libre y puro darse,
darnos: como antorchas,
como largas estancias en un paraíso
al que iremos de su mano.
y en el que todo lo que llamo
“mío”, “yo”, incluye
universalmente a todos.