DE PIEDRA DEVASTADA

 

I

Que solo viva para amaros
Sólo para mostraros lo que descubrí
Que yacía dormido en el fondo
Petrificado de la pena.

II

De piedra devastada
La vieja fuente duerme
Entre las luces amarillentas del otoño.

Apagada la luz de la tarde
Noche temprana.
Un eco de rumor de agua extinguido
Flota en el aire de los olvidos.

Solo huellas dolorosas
En los surcos de piedra,
Solo ecos del viento
Entre la materia muerta.

Así veo en los seres que me rodean
En muchos de sus rostros
La huella frustrada
De una plenitud
que pudo y no fue
Y dejó como vestigio
El brillo muerto
Convertido en dolor
En agonía de horas y días
Hacia la muerte.