A LAS LÁGRIMAS

 

I

Vuestro viaje es rápido
camino hacia la nada.
Dejáis atrás un residuo
leve a sal cristalizada
en el que perdura, el eco
de vuestra procedencia,
casi siempre, amarga.


II

Desde las profundas sendas
gota a gota destilando
salís; brillantes, cálidas.
mensajeras de la emoción
que la razón ya no controla.

Desde lo profundo mensajeras
tan transparentes y livianas reflejáis
todos los matices del sentir:
la emoción, el amor, la intensidad
y también sus sombras:
rabia, impotencia, soledad...
desde lo profundo mensajeras.

Viejas amigas de la experiencia
saludáis al niño al venir al mundo
y le acompañáis siempre
que pierde o añora algún paraíso.

Hay corazones donde
os secáis, sin abriros,
flores frustradas en la aridez.

De vuestra presencia y de la intensidad
de la que nacéis, crecen las alas
del hombre que anhela
agrandar sus límites
de densa materia a luz.