SAMSARA

 

I

Aferrada al suelo
nada puede detener
el deseo de la espiral
de ser nube.
En cada curva sube, sube
hacia el cielo.


II

Desierto con arena,
el viento y el silencio
crean y desvanecen
caminos, dunas doradas.

Samsara, oasis de anhelos,
deseos, posesión, aferramiento,
intensidad robada y breve
espejismo, sueños.
fantasmas que os desvanecéis
en vuestra propia ausencia,
dolor, frustración, otra vez.

Dormida en vuestros brazos
viví el sueño de mis años
creyéndolos sólidos:
fotos, datos que decían mi nombre.

Veo tu rostro, Samsara,
en los rostros familiares y amados,
en sus quimeras, en su sufrimiento.
Y hoy ni sus sueños, ni deseos
de falso amor dormido,
ni los placeres que ayer compartimos
pueden retenerme ahí.

Lejos, en otro lugar,
en otro camino, en otra búsqueda
más lejos, allí.. 
en
en la dorada luz de la presencia.


III

Con sus articulados nudos
El bambú sube,
Sube sus tallos perfectos.
Atrás deja el deseo
De expandirse en ramas y flores
Con las que acariciar el aire.
Con su intenso verdor,
sube, sube hacia la luz, ligero.