IONE

 
 I

Sobre el hedor del agua estancada
Donde el agua está más densa,
Junto a los cisnes blancos
Surgen, entre las algas
Los pétalos gráciles del nenúfar, 
que flota milagroso,
sobre el hedor del agua estancada.


II

A ti mi pequeña estrella,
dolor punzante de tus filos,
brillo luminoso de esa
recóndita zona de la que procedes;
infancia, candor, inocencia.

A ti, camino, cruz y regalo.
por esa ala de ángel, que, a veces,
asoma, entre las tinieblas;
por ese desgarro de la caricia
que golpea y pule, 
cincel implacable del ojo divino.

A ti, mi pequeña estrella,
manita suave que guío
y me guía, desde mi olvido,
a alguna parte
que vislumbro en la luz.