AMOR Y DESAPEGO

 
Yo me ofrezco a ti
y mi ofrenda
trasciende mi ego,
y mi ardiente cuerpo así
es agua y es fuego.
es altar y semillero.

Tu me brindas
el mala sacro de tu cuerpo,
en cuyas cuentas yo recito
 el incesante mantram de la VIDA

Nuestros cuerpos sublimados
son senderos
hacia la loca sabiduría,
y en esta unión sagrada
nuestros sentidos
despliegan sus alas
en el vuelo sublime
de la espiritualidad compartida.

Nuestra palabra ya es precisa
y nuestro silencio
la lúcida expresión
de todas las palabras dichas.

Tu me quieres,
yo te quiero.
Este amor
es el gozo inmenso
y la absoluta libertad
del desapego.