OLA INCESANTE

 
Muerte que me acompañas
paciente y silenciosa,
no tienes tiempo ni edad,
ni encuentro quebranto alguno,
ni tristeza, ni llanto,
ni engaño en tu mirar.

Tu no eres un momento,
no eres trance,
no eres tránsito
ni percance,
ni siquiera argumento
para otra vida final.

Eres aquí, a mi lado,
en cada instante y lugar,
mi piel
mis entrañas,
mi vida,
mi propio ser celular.

Eres ola incesante
que se alza,
que se rompe,
y se funde
en el mar.