ENCUENTRO

 
Confluimos escapando del vacío y del sufrimiento estéril
hace ya algunos años
y nuestro devenir se acompasó en la búsqueda de la verdad.


Mi corazón se abrió al tuyo rebosante como nunca
entregado como a nadie
envuelto en la suprema dicha que jamás había osado imaginar.

Fue un abrazo Primigenio
                                        Universal                                             
Atemporal…

Echamos a andar, pues, ligeros
felices, viendo que nuestra unión florecía
en la medida en que nuestra apertura hacia los demás
también lo hacía.

Y caminamos los días, las montañas, las cuevas y los mares.
Seguros de transitar, esta vez sí,
a través del sendero tantas veces anhelado.

Tú me cuidas en mis noches.
Yo te acojo en tus galernas.
Amorosamente respetamos nuestras luces y nuestras sombras.

¡Que la dulce Presencia siga guiando nuestros pasos!
¡Que nuestro despertar vaya de la mano del despertar de nuestros hermanos!
¡Que de éste encuentro puedan beneficiarse todos los seres humanos!