INVENTARIO GENERAL
Yo
que vivía en los infiernos, fui a los infiernos por ti
Encontré en el fuego la flor que escapó del tiempo
Y brotó de aquel cáliz vacío todo un lujo de pétalos
Se
desplegaron todos los pequeños tiempos desde el centro
En todas las periferias, presencia de la sangre viva del maestro.
Yo
que habité el paraíso, a tí te pedí el paraíso
En la demanda encontré el enigma que me nutre
En el ojo de la tormenta dejo fluir por mi sangre el aliento del maestro
Y quedé sin nada que hablar: tu dedo en mi llaga de silencio.

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