POEMAS IV


CAYENDO REDES

La invasión de pensamientos fue imposible de controlar.
El cuerpo agarrotado, tenso, doliente; no sabía dónde esconderse.
La cabeza estallaba en un instante, la razón directora se evaporaba.
Cayó un telón, una red se soltaba, algo se había liberado.


EN LA PUJA

Contemplando lúcidamente la estampa de Chenrezy,
la mirada, el espacio y la luz blanca eran lo mismo.
No era algo conseguido, perseguido, esperado,
simplemente el amor y la compasión contactaron con el corazón.


CAMBIO DE IDENTIDAD

Momento a momento, saboreando el centramiento.
Sin querer llegar a ningún sitio, ni pretender nada especial,
sencillamente permaneciendo dentro de uno mismo.
Soltando las veloces ansiedades de quimeras utópicas inalcanzables,
viendo todo lo que va aconteciendo.
 

RECOBRANDO EL ESTADO ORIGINAL

Dificultades que se tornan en oportunidades,
problemas convertidos en posibilidades,
pesimismos que devienen en suaves sonrisas.
El niño enterrado resurge de los abismos.
Alegría de reencontrarse con uno mismo,
de identificarse con la visión de fondo.

 

MÁS ALLÁ DE LO CONDICIONADO

En medio de un seco, azul, soleado verano,
sintió que algo inefable había tomado cuerpo en su interior.
El calor interno circulaba sin mayor dificultad,
una sonrisa afloraba en una cara distendida,
la añorada felicidad del niño de nuevo brotaba,
podía respirar tranquilo en el espacio silencioso,
se le mostraba un camino abierto hacia la libertad.

 

VIVIENDO LO SIMPLE

Respirando profundamente sin temor,
el cuerpo suelto, ligero, ágil,
viendo que todo se desarrolla ahora mismo,
sintiéndose un niño sin edad ni futuro,
con la profunda satisfacción de no hacer nada,
enamorado de la Sabiduría.