EL DESCUBRIMIENTO

 

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En la falda de un majestuoso monte, en la región Lägdak había un monasterio con un Sabio Maestro y sus discípulos.

La mayoría de los discípulos, antes de entrar en el monasterio habían estado estudiando durante años y poseían una sólida y amplia base intelectual; excepto uno de ellos llamado Asheras que desde muy joven se había dedicado a trabajar al servicio de los demás.

Al realizarse cada principios de mes la distribución de las tareas y servicios del Monasterio, a Asheras siempre le asignaban los mismos: la cocina, la limpieza y otras tareas cotidianas; mientras observaba como el resto de los servicios (la atención a las visitas, las cuentas, el ayudar a la gente del pueblo, etc) se alternaban entre los otros discípulos. Y esto, era algo que ocurría una y otra vez.

Esta situación generaba en Asheras una gran inquietud, ya que se sentía menospreciado. Pensaba que mientras los demás se encargaban de las tareas importantes, él no valía para nada.
Un día al finalizar una de las enseñanzas, Asheras se acercó al Sabio Maestro y le compartió sus inquietudes. La respuesta fue que lo mas importante era tener la mente en calma, alcanzar el silencio mental y trabajar desde el corazón (desarrollar la Bodhichitta). Y que para lograrlo lo verdaderamente importante no son en sí las tareas que se realizan, sino la motivación y la entrega con la que se realizan. Sí las tareas se realizan desde el ego tienden a reforzarlo y se convierten en un obstáculo más en el camino hacia el despertar.

Pasaron los días y Asheras continuaba realizando las mismas tareas; recordando una y otra vez la respuesta del Sabio Maestro.

Meses más tarde, un soleado día de primavera, mientras se encontraba en sus quehaceres cotidianos, se dio cuenta de que se estaba haciendo el silencio y que la expansión de su corazón alcanzaba a todos los seres. En este preciso momento recordó la gran enseñanza que le había dado el sabio maestro, y continuo con sus tareas, vaciándose en cada momento y profundizando en la comprensión y vivencia de esa enseñanza.Y todos vivieron felices por siempre jamas.


Firmado: Ixi