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Cursos
de Psicología
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Antonio Blay |
Karma Samten Ling organiza cursos de psicología práctica basados, fundamentalmente, en el “Curso de psicología de la autorrealización” de Antonio Blay, además de otros elementos complementarios. Durante nueve meses, a partir del 1 de octubre hasta el 30 de mayo, se realizan sesiones grupales, con una periodicidad quincenal de unas dos horas de duración, dirigidas por profesionales de la psicología que practican asiduamente la meditación. El sentido que anima estos grupos es el de aportar una herramienta útil que ayude a integrar todos esos aspectos de índole emocional y psicológico que dificultan la práctica de la meditación. El trabajo grupal resulta ser un marco óptimo para compartir diferentes aspectos del crecimiento personal, en el que se aportan orientaciones precisas y específicas para cada persona. A la vista de la experiencia acumulada, este servicio ha mostrado ser ciertamente eficaz como complemento de la meditación. El interés suscitado por estos cursos ha sido notorio y habla por sí solo. Baste reseñar que el promedio de participantes en cada curso supera las 65 personas..
No sería exagerado afirmar que, de manera bastante generalizada, aquellos occidentales que se acercan a la práctica de la meditación y se adentran en el camino espiritual se encuentran frecuentemente, con obstáculos e impedimentos que tienen su raíz en una insuficiente maduración a nivel psicológico. Las condiciones de vida occidentales, los modelos de socialización, ciertos tabúes morales y religiosos, y toda la suma de condicionantes derivados de la historia personal (Karma) dan como resultante una situación actual más o menos plena, más o menos integrada de vivirse. Somos grandes desconocidos para nosotros mismos, entre otras cosas porque hemos sido adiestrados desde los modelos socialmente imperantes en poner nuestra atención en el exterior, en la consecución de logros materiales y muy poco en interiorizar, en descubrir cómo somos y lo que somos en profundidad. Nos acercamos a la meditación con un bagaje más o menos amplio de conflictos emocionales no resueltos, de tendencias psicológicas apenas intuidas y mucho menos comprendidas y con un conjunto de ideas erróneas sobre nosotros mismos y los demás que nos limitan, y nos hacen sufrir. Salvo excepciones, no nos hemos dedicado a conocernos y mucho menos a transformar todo el cúmulo de información que desde el inconsciente nos maneja. ¡Vamos tirando! Junto a la aspiración espiritual, se van a presentar, por tanto, un conjunto de demandas de tipo psicológico, que reclaman una atención específica. Actualizar e integrar todo aquello que se vive como incompleto y nos mueve desde el baúl del inconsciente personal es una tarea pendiente a realizar y de cuyo éxito va a depender , en parte, poder profundizar en la meditación e instalarse en ella de un modo sólido y estable. De otro modo, se producen muchas distracciones, vaivenes en la motivación y ambigüedades que retrasan la realización del anhelo espiritual. Establecer una base psicológica sólida sobre la que asentar el desarrollo espiritual es el objetivo de los grupos de trabajo en torno a la psicología de la autorrealización. Tomar como referencia la propuesta de Antonio Blay no es fruto de una elección caprichosa. Su curso de autorrealización tiene la virtud de aunar un conocimiento riguroso de las claves de la psicología profunda y una metodología clara y eficaz para la transformación de los contenidos del inconsciente. Plantea, además, un trabajo que tiene por escenario la vida cotidiana y no exige para su comprensión, ni conocimientos psicológicos previos, ni un bagaje cultural fuera de lo común. Su lenguaje es accesible y los contenidos que trasmite son fácilmente reconocibles porque tratan básicamente de experiencias que son comunes a todos los seres humanos. Desde una aproximación más teórica, cabría, tal vez, ubicar la vasta obra de Antonio Blay en la corriente humanista y próxima a los planteamientos de la psicología transpersonal. A hora bien, no sería justo reducir la obra de Antonio Blay a lo estrictamente psicológico. Muy al contrario, su obra aborda en forma clara y precisa temas como el estudio de los diversos yogas, métodos de introducción a la meditación ,etc... Pero es en sus cursos de autorrealización, donde Antonio Blay ha expresado su propia experiencia y nos invita, no a creer por las buenas, sino a comprobar por nosotros mismos, en definitiva a ser protagonistas de nuestra propia existencia. La experiencia desarrollada hasta el momento, en el Centro Karma Santem Ling, confirma que esta práctica combinada de la meditación y el trabajo psicológico tiene resultados muy beneficiosos para los practicantes en cuanto que ambos procesos se potencian mutuamente , lo que redunda en una mayor comprensión y felicidad. |